El destino quiso que, casi por capricho, Bolivia fuera bendecida por la naturaleza con una casi estratégica ubicación geográfica que hace de las tierras bolivianas una verdadera joya. Con los más variados tipos de paisajes, recursos y fértiles espacios, la agricultura en Bolivia se caracteriza por una gran riqueza que la convierte en uno de los países más ricos del mundo en diversidad biológica.

Agricultura tradicional y moderna en Bolivia

A menudo referida como uno de los grandes pilares de la economía boliviana en proyección a futuro, la agricultura de Bolivia suele catalogarse en dos sectores. Por un lado está el sector de la agricultura clásica o tradicional; la cual se desarrolla mayoritariamente en las regiones central y oeste, en departamentos como La Paz, Oruro y Cochabamba, y por otro lado el sector de la agricultura moderna o comercial; cuyo desarrollo se da sobre todo en regiones del departamento de Santa Cruz de la Sierra y Tarija, hacia el este y sur del territorio andino respectivamente.

La agricultura tradicional boliviana refiere a aquella en la que se utilizan herramientas de cultivo clásicas (tales como la hoz o el azadón), la tracción a sangre y los períodos de siembra y cosecha naturales (una sola cosecha anual). Además, la utilización del riego artificial es prácticamente inexistente, se rota la tierra y se emplean abonos naturales, como dicta la tradición. Estos procedimientos dan como resultado una producción agrícola natural, sin alteraciones artificiales de ningún tipo y con un valor muy especial.

En cuanto a la llamada agricultura moderna boliviana, el factor tecnológico e industrial marca la diferencia. Este tipo de producción agrícola surge a partir de la expansión de los plantíos hacia nuevos terrenos y paisajes, atendiendo así a nuevos desafíos y exigencias. En este sentido, la moderna agricultura de Bolivia incluye la utilización inteligente y amistosa con el medio ambiente de maquinaria y tecnología de punta, sofisticados sistemas de riego artificial, fertilizantes, semillas y sistemas de control de plagas, entre otras cosas. Dentro de la producción agrícola de esta categoría destaca la constante exportación de la soya, el algodón y el sésamo, entre otros productos.

¿Qué se cultiva en Bolivia?

En Bolivia se cultiva una gran variedad de productos agrícolas, destacándose sobre todo los cereales y los resultantes de los cultivos industriales. Entre los cereales, la quinua representa la mayor y mejor producción, de hecho, Bolivia es el mayor productor de quinua del mundo, exportando unas sorprendentes 25.000 toneladas al año, recaudando más de 150 millones de dólares anuales. Otros cereales fundamentales que se cultivan en Bolivia son el arroz, maíz, avena, trigo y avena.

Entre los cultivos industriales, la soya y la caña de azúcar son los dos productos más importantes. Tanto es así que Bolivia ha recaudado más de 251 millones de dólares en exportación de soya en 2013 y el año siguiente rompió un récord mundial al exportar 3,1 millones de toneladas de este producto.

Otros productos agrícolas significativos de Bolivia son los tubérculos; destacándose las patatas, la yuca y el camote; las verduras y hortalizas, entre las que destacan las arvejas, habas y frijoles; frutas tan variadas como bananas, piñas, mangos, chirimoya, papaya, achachairú o maracuyá; y estimulantes naturales como el cacao, café, té y coca.

Al encontrarse entre la majestuosidad de los Andes y la exótica e inmensa riqueza del Amazonas, Bolivia goza de grandes beneficios en términos de agricultura, siendo una verdadera promesa sudamericana.