Comunidad. Aparecen nuevos actores que buscan posicionarse en el ecosistema

Una mayor diversidad en el ecosistema ayuda a mejorar las especies. Si bien esta premisa se apega al pensamiento darwiniano, no difiere con las bases y enfoques de lo que se estructura en Santa Cruz (y el resto del país) respecto al emprendimiento de orientación tecnológica. Una tímida, pero alentadora, inclinación del sector público y privado muestra nuevas figuras en el mapa de lo que se construye en el país.

Una de ellas es SC Angels Investors, un club de 11 altos ejecutivos cruceños que apuntan a participar a través de la provisión de ‘smart money’ (inversiones que, además de capital semilla, incluyen asesorías técnicas, contactos con redes empresariales, estrategias de internacionalización y otros elementos necesarios para el repunte de las startups), según el cofundador y CEO de esa entidad, Luis Fernando Ortiz.

“Tenemos una organización constituida y un esquema de trabajo definido. Recibimos postulaciones de startups nacionales y extranjeras y en caso de haber interés pasamos por distintas fases. No solo estamos dispuestos a invertir capital, sino utilizar nuestra institución y sus miembros para conectar a los emprendedores en distintas esferas. Nos estamos preparando, somos parte de Xcala (red internacional de inversionistas ángeles) y asistimos a diferentes encuentros en otros países”, especificó Ortiz.

Aunque no detallan el monto de su fondo de inversión, SC Angels ya concretó reuniones con startups y tiene en agenda reuniones con entidades relacionadas al emprededurismo y esperan cerrar el año con 20 miembros inversores. En el futuro se orientarán a trabajar en temas de mentoring y lograr que las startups sean adaptables a otros países, de acuerdo con Carlos Kempff, otro de los miembros de esta organización.

El BID Lab, dependiente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es otra iniciativa anunciada en el país que se orienta a movilizar financiamiento, conocimiento y conexiones en Bolivia y la región. La entidad firmó un convenio de cooperación técnica no reembolsable con la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) para la ejecución del proyecto ‘Dinamización del ecosistema de emprendimiento e innovación en Bolivia’ que busca, entre otros temas, mayor conexión entre los actores y servicios adecuados a los emprendedores.

Con esto, Cainco canaliza esfuerzos por medio de su agencia Santa Cruz Innova y tiene en marcha un laboratorio de innovación que en los próximos meses seleccionará a 15 startups para ingresarlos en un programa de aceleración, orquestó la competencia Elevator Pitch Innova (que identifica ideas de negocio) y tiene otras actividades para sintonizar con el ecosistema.

El presidente Evo Morales anunció que -si gana las elecciones del 20 de octubre- creará el Ministerio de Ciencia y Tecnología, así como una ciudadela científica para los profesionales emergentes y el financiamiento de estos para su participación en eventos internacionales. La agenda estatal también contempla levantar un fondo de Bs 100 millones para promover concursos y espacios de innovación tecnológica y productiva (incubadoras y otros).

“Estamos recogiendo propuestas para mejorar el ecosistema y que los emprendimientos tengan facilidades. La fuerza está en la medida en que los actores se vayan vinculando y generando redes para plantear mejor sus preocupaciones. Si están fragmentados, para nosotros como Estado, es más difícil interactuar. Necesitamos que estén conectados y que la academia también se sume”, subrayó la ministra de Planificación, Mariana Prado.

Según la directora regional de Seedstars (organismo suizo que potencia emprendedores en mercados emergentes), Juliane Butty, hay disposición por crear una academia de emprendedores de conexión internacional para conseguir nuevos casos atractivos para la inversión, tema que es un aliciente para el inversor extranjero. “Buscamos conexiones y actores en Bolivia para la llegada de nuevos proyectos. Queremos ser parte de este cambio y abrir la puerta a la colaboración internacional, pero necesitamos que haya diálogo para que otros se sumen y crear un ecosistema más robusto y con mayores oportunidades para que el talento genere nuevas iniciativas”, resaltó.

 Eslabón a reforzar

En este contexto, el área académica puede ser un potencial semillero de nuevos emprendimientos, según los actores de las startups. Inicitivas como la Incubadora de Empresas de la UPSA y otros centros de estudio se suman a iniciativas de actores del ecosistema.

Sin embargo, el director de la Uagrm Business School, Emilio Gutiérrez, reconoció que hay retraso para estar en sintonía con el emprendimiento tecnológico y la innovación, pero observó que estas son problemáticas que se arrastran desde la escuela. “Las iniciativas existentes son aisladas o personales y tenemos un modelo cultural con aversión al riesgo”, señaló el académico.

Los actores nativos del ecosistema consideran que estas iniciativas deben estar libres de paternalismos y que cada uno debe cumplir la función que le corresponde, así como lo explican las teorías de Darwin. Sin egos y con aportes palpables.